Mirándome en tus ojos,
agradezco al alba
mi despertar,
después de haber descansado
en la nocturnidad de tu paz,
rozando,
las sensuales volutas de tus labios.

Mirándote me sosiego,
siento la primavera,
florece el arce,
y del cordal la madera
de todos los violines
de una orquesta,
hace que la melodía suene
como tus besos,
caricias frescas.

Mirándote, me estremezco
tiemblan mis entretelas,
mi nuez se tensa
y la distancia entre
el DO de mi entrega
y el SOL de tu vida,
son  esencias quintas
de nuestro diario vivir
en la alegría.

VOLUTAS  ARCE  CORDAL  NUEZ  QUINTAS.

África Sánchez López