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Sentimientos versados para el universo

A TI MUJER

A ti mujer, nacida
entre apetitos voraces
de índole variada,
medrada en calles perdidas
que no frecuenta nadie
más que el viento,
inicia, te lo pido, tu regreso
a esa lucha en la que vences
y renaces.

A ti mujer, vestida
de apellidos sin linaje,
cubierta de reproches y silencios,
te lo ruego,
que te importe un pimiento
la diatriba salvaje
del violento,
vuelve tu rostro al cielo
y sostén la mirada
impecable y limpia
que llevas dentro.

A ti mujer, sumida
en dolorosos instantes
de impotencia y miedo,
te lo pido,
te lo ruego,
te lo exijo,
no concedas al torpe
una sola lágrima
ni al cobarde un respiro,
grita si es preciso
donde tenga eco tu grito,
por las mujeres que sufren,
por ti misma,
por tus hijos…
que sostengan las nubes
tu tormenta eléctrica
y llueva justicia,
que sin cables ni enchufe
alguno,
nos invada la luz
porque renaces,
y tiemble el mundo,
que la luna te haga un guiño
y el sol radiante
mime tu orgullo.

África Sánchez López


			

SIN TÍTULO

¿ Dónde nace la tiranía?
¿entre la maldad y el tedio
o es fruto de la manía?
Y ese pero…
en el te quiero?

Mucho más yo te querría
pero está mi libertad,
hasta ésta linea te quiero
no puedo quererte más,
que si de verdad me entrego
pierdo mi libertad!

Es de egoístas o de tiranos
tal frase?
Debe ser así la vida
y yo aún sin enterarme,
me voy a dormir, es muy tarde.

                                            África Sánchez López

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA

Había pensado colmar

de ternura tu pecho,

vaciando de sombras

tu exceso de prudencia,

y creyéndome capaz

de aportar más libertad

a tus enredos,

solo pude encontrar

a pesar de los años,

de mí misma, la locura,

y en tu mirada, silencio.

En zozobras de incompleta dicha,

tenemos momentos y risas,

yo, en la locura encontrada

mucha angustia contenida.

Tú, no lo sabes…

Mañana será otro día.

África Sánchez López

 

NÁUFRAGA

De tanto sentir la vida
bebiendo tormentas de estío
en un mar de caracolas,
subida,
en el navío de tus brazos,
he terminado, naufraga de mi entrega,
quebrando el pulso
de mi propio sostenimiento
para caer en el vacío.
Y a pesar de todo
sostengo mi mirada en el recuerdo
de la desnudez de tu cuerpo,
dando luz al aplomo
de volverte a soñar
en una plácida tarde,
lamiendo huellas del pasado
que yo misma dibujé en tus huesos.
No soporto bien la soledad
de este naufragio,
pero, esperaré mirando al horizonte
la fina arboladura de un velero
en la mirada azul de tus ojos,
si mi nombre ondea
en el pujamen de las velas
o se sostiene en el grátil del foque
no habrá tormenta que retenga
la aventura de sentirme una sirena
en un mar de caracolas.

                                             África Sánchez López

SÓLO APLAUDO,( a las ocho.)

Me estremecen las pérdidas ajenas
aún de aquellos que en la lejanía
son simples estadísticas,
a todos los siento familia
hasta el punto de renacer en mí
un sentimiento trabajosamente olvidado
llamado culpa,
las ausencias con disfraz de muerte
inexplicablemente inevitables
por injustas,
se vuelven en mi carne
arroyos de dolor,
sequedad en mi boca,
pensar que se van sin un adiós
duele mucho más en la memoria.
Se niega el corazón a lo imposible,
a todo lo que llaman
lucha vana, y grito,
para sacudirme el miedo
de las entrañas
con un desesperado basta ya,
déjenme abrir la ventana
y reventar el dolor en los aplausos.
Ese sentimiento trabajosamente olvidado
de la culpa, me hace daño,
pues siento que no es suficiente
armarme de obediencia
y quedarme en casa,
con las despedidas guardadas.
Sin embargo, me encierro
sin encerrar los besos, ni los abrazos,
con cada nombre una espera,
haciéndole un guiño al cielo,
nombres que no conozco y me parecen hermanos,
sobrevuelan en mi ayuda
todos los voluntarios,
vuelvo a encerrarme dentro
y a las ocho, al balcón,
salgo y aplaudo.
Eso, es todo lo que hago.

                                              África Sánchez López

ES TIEMPO…

Se me gasta la verdad en el rostro,
se vuelve lluvia,
manantial que sale de mis ojos
creando archipiélagos en mi cuerpo,
se me doblan los dedos
volviéndose las uñas
cuchillos que cercenan mis muñecas.
Puedo visualizar
las muecas del egoísmo
riéndose de mi dolor.
lo que no sabe, es que ya no sufro,
cuando la sangre sale al exterior,
la liberación comienza,
se invocan las decisiones
y, dices la última palabra.

África Sánchez López

CUESTIÓN DE TIEMPO

Ya no volverá la soledad
a engañarme,
ni el torrente de tristeza
conseguirá adardear
mi corazón,
porque, aunque
me llevará un tiempo
comprender la sinrazón
del cruel abismo
en el han querido sumergirme,
buscaré refugio en las estrellas
que aún me quedan,
arrancaré de mis entrañas
ese brillo
que solía embellecer mis ilusiones,
y se había ido de mí sin darme cuenta.
Ya no volverá la pleamar
a engañarme en el vaivén
de las mareas,
será cuestión de tiempo
y será largo,
pero consciente me preparo
para ser de mí misma
única compañía
y vivir con alegría
todas las primaveras.

                                         África Sánchez López

AÚN ARDE EL FUEGO

Aún arde el fuego
en los estallidos donde tu nombre
danzará por mucho tiempo,
echaré de menos la calma
a la que habíamos llegado,
esa paz anclada en los besos,
la sed saciada nada más verte,
la sorpresa de interrumpir mis versos,
esa calma que no regresará,
por no habernos defendido
de un acoso soterrado.
Hay serpientes con alma,
con alma de hierro,
levitado sarcasmo
donde poco a poco germinan
los fondos negros,
que sumidos en sombras
confunden al amor y dan miedo.
Ahora ya todo es cárcel y tristeza,
todo es confinamiento,
ya no podemos refugiarnos
en el abrazo,
ni en el beso,
ni siquiera en la mirada,
ni en el sexo,
ahora, no podemos recorrer
los ángulos de nuestros cuerpos,
ni acariciar el cansancio
ni descansar el deseo.
Ha vuelto la serpiente al árbol
y no hemos sabido extraerle el veneno,
la verdad,
es que hemos dejado
que ese oscuro líquido
nos fuera llenando
de llanto dolor y desconsuelo,
siempre nos quedarán los recuerdos
donde han ardido flores
de fortaleza y silencio,
ese forma tranquila de hacer el amor
con generosidad,
yo seguiré soñando tus abrazos,
seguiré haciendo el amor con la sombras,
esas, que la mutilada luz que ya no encuentro
del azul de tus ojos,
ha dejado impregnado en el techo,
y, cuando sienta en mi pecho,
el estertor tan conocido
ese, que me sumerja en lo vivido,
de lo que hemos sentido,
ese silencio que seguirá siendo
solo tuyo y solo mío,
podré volver a bailar encima de las mesas,
esperaré bailando que llueva
por si el agua arrastra el desconsuelo,
porque ningún veneno deje rastro
en mis recuerdos.
Y, aunque me queden muchas noches en vela
sin encontrar postura ni descanso,
con las ventanas abiertas, por si quisieras entrar,
seguiré soñando que te quejas de frío
y me levantaré a cerrar.

                                             África Sánchez López

SIN TÍTULO ( Germán- África)

Amargo,
mi verso es llanto,
mi voz exceso de humo
y oscuro mi cielo.
Mi vida es simple,
pero a dentelladas busco otro mundo en mis sueños,
esperando el deshielo en los corazones del hombre.
Esperando siempre de día, que la tarde se desmaye
y regrese la noche para volver a soñar.
Es que la realidad me duele
y estoy triste,
porque te he visto llorar.
Me duele el silencio,
me duele la cochambre del poder
y me duele la muerte tan fría
que produce el hambre,
la miseria y la soledad.

© Germán Terrón Fuentes

Y a ese dolor me uno
sin poderlo evitar,
me desmayo por instantes,
( como esa tarde
que tú deseas que acabe
para volver a soñar)
asustada sí, de mi pausado llorar
pero rebelde en mis pasos
hacia la libertad
de afear al menos
tanta nauseabunda indiferencia.
Y, haciendo acto de presencia
en mis pasos por las calles
donde la soledad me abraza,
en esos cartones,
en esas esquinas en las que
a un bocadillo llaman manjar,
con los ojos brillantes de frío,
moradas sus manos,
silente su verbo, apagado su brío,
soporto estoicamente
el dolor compartido
del que, se siente olvido.
El todo se me hace sombra,
la impotencia, rabia,
la rabia un grito,
el dolor se vuelve amigo
cuando se comparte,
por eso me uno a ti
y conmigo,
mis amigos de la calle,
y, en esa tarde que empieza
a desmayarse,
hablaremos de tu poema,
de la soledad y del hambre,
y serán de complicidad
nuestras lágrimas, por tanto,
porque en ti,
no nos sentimos olvidados.
Y llegará la noche
con los huesos quebrados,
se nos cerrarán los ojos
de tristeza y desamparo
pero, los húmedos cartones
que apenas nos esconden
de esa cochambre del poder
de la que hablas,
serán aposento de la belleza
con la nos atrevemos a seguir
soñando.
No soy yo querido amigo,
la que te está contestando,
quien congelada duerme
bajo el cielo raso,
tan solo soy un corazón dolido,
que me desmayo por instantes
con el dolor compartido
con mis amigos de la calle.

África Sánchez López

MADRE RARA, MUJER LOCA

 

Acaso habéis interrumpido
mis pasos
aun viendo que me tambaleaba?
Habéis puesto vuestros dedos
al alcance de mis manos?
Yo sé por vuestras miradas
que al alcohol echáis la culpa
o tal vez a la locura
porque en versos me bañaba,
es la loca,
es la rara,
la que escribe poesía
que a las estrellas declama
siempre a la luz de la luna,
es la loca,
es la rara,
la que escribe poesía
y en muchos versos reclama
cierta justicia divina.

Soy la loca ciertamente
y no es mi locura vana,
tengo la garganta seca,
llenos mis ojos de lágrimas,
mis vaivenes en la arena
no son de alcohol
que no bebo,
son de dolor,
un gran dolor en el alma
y aunque no quiero morirme,
a diario me sigue la muerte,
traicionera y mala.
Soy la loca,
soy la rara,
la que juega con los niños,
la que justicia reclama,
la que baila al anochecer
y se acuesta al alba,
la que tanto se equivoca
según dicen vuestras bocas
la que ríe los silencios
de vuestra indiferencia falsa.

No me detengáis,
si ya no lo habéis hecho
dejadme que caiga,
he de levantarme sola,
estoy muy acostumbrada,
con la locura en mi cara,
con la fuerza en mi pecho,
con ese encuentro que tengo
conmigo misma y mi cuerpo,
cuerpo arrugado por fuera,
por dentro lleno de sueños,
soy la loca
soy la rara,
con pétalos en los labios,
con el dolor en las bragas,
la loca,
la rara
la que no habéis detenido,
viendo como me precipitaba
al abismo de la nada.
Dejadme ahora,
pensad mejor que estoy borracha,
apartaros del camino,
cuanto más libre lo encuentre
más sonoras serán
mis carcajadas.

Habéis acaso pensado
que podría estar enferma?
Que, el crudo invierno
ha podido
jugarme una mala pasada?
Serían demasiado honestos
tan piadosos pensamientos,
si yo notara tal hecho
habría brillo en mis ojos
habría luz en mi cara,
si solo por una vez,
vuestros dedos me tocaran.
Ya no lo hagáis, es tarde,
soy la loca,
soy la rara,
vuestros hijos sí me buscan
ellos sienten lo que hacen
pues saben leer mi alma,
todos buscan mis juegos,
escuchan mis cantos,
siguen a la fuente,
todos, mis tambaleantes pasos,
y mirándome a los ojos
llenan conmigo
sus cántaros de agua,
ellos, conocen mi dolor
en su nostalgia,
eran mis hijos sus buenos amigos
y ahora no están, nos faltan.

A esta mujer loca,
a esta mujer rara,
que camina herida,
triste y consternada,
solo los niños la sienten
y los nombres de mis hijos
son en su boca, voz blanca.
La vida se va escurriendo
de estas manos con llagas
de golpes que por las noches
me doy con el firmamento,
esos gritos que escucháis
de la loca,
de la rara,
son los nombres de mis hijos,
es el miedo, es el espanto,
de no haber sabido evitar
en su crecimiento sano
la injusticia de los hombres,
su indiferencia y maltrato,
la cobardía silente,
el mirar para otro lado.
Solo vuestros niños saben
ese añorar al ausente,
nada dicen pero vienen
siempre conmigo a la fuente,
mis pasos tambaleantes
de corazón lo agradecen.
Saben los niños muy bien
como sufro, aunque sonría
aún así, yo comparto su alegría
y siempre juego con ellos
hay tanto amor en su gesto!
La vida se va escurriendo,
se me escapa con el llanto,
la muerte siempre me acecha
al verme tambaleando.

Pero,
Esta mujer loca,
esta madre rara,
quiere seguir viviendo,
en un susurro el dolor
me dice con blando abrazo,
reclama tú la justicia,
cumple con tu quebranto,
que tus hijos en el cielo
juntos te esperan cantando.
Yo sé por vuestras miradas
que soy la loca,
la rara,
soy la loca ciertamente
que vivo por no morir
antes de no cumplir
una promesa dada,
que se pudran entre rejas
por la inocencia robada
esas las manos asesinas
de mis hijos y mi alma.

He de irme loca
viviendo rara,
tambaleante a la tumba
me han de llevar mis canas,
pero yo sé que me iré
con una sonrisa en mi cara,
y los nombres de mis hijos,
sus amigos, en mi marcha,
serán cometas al aire
al fin llegará la calma.
Descansará ya la loca,
esa mujer tan rara.

África Sánchez López

PARA SIEMPRE

Por momentos buscas
en la almohada
restos de celebraciones,
de aullidos y jolgorio,
pero,
te partes los dientes
tirando de rencores
que quieres enterrar,
taponas las heridas
con un vino de reserva
como se celebran las ocasiones
de dicha,
y el dolor no se va,
sigue en reposo, en ese lugar,
donde el tiempo
lo ha escondido
sin contar contigo.

Por momentos hurgas
entre los visillos
que se mueven con el aire,
donde la soledad
ameniza tu mirada con un baile
riéndose de tu búsqueda,
y te vas sumergiendo
en la incertidumbre,
sintiendo que la cobardía
te invade.

Por momentos la carne, tu carne,
no se abraza a tus huesos,
tiemblan los labios,
sientes,
que quisieras no sentir,
no buscar,
no llorar,
no reír,
vaciarte…
no por momentos,
para siempre.

 

África Sánchez

REGÁLATE EN EL AMOR

REGÀLATE EN EL AMOR

No te dejes morir en los silencios

ni dejes a tus sentimientos en oscura unión

con la decepción manida, pisar,

en triste armonía tierra inerme

en continuo barbecho,

por una sola batalla perdida.

 

No nace el éxito,

de mensajes necios ni de reproches,

ni consejos carentes de empatía

y faltos de la luz del día,

ni de palabras que ofenden

con escondidos complejos

donde dormita la envidia.

 

Abraza la persecución de tus sueños,

abraza los árboles, gatos, perros,

niños, ancianos, hermanos humanos…

abrázate, ámate sin miramientos y…

regálate…en el amor suéñate…

amando entrégate…con pasión vive,

vive ,vive soñando


DICIEMBRE 2015

UNIÓN ARMONÍA EMPATÍA LUZ ÁRBOLES

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